Sobre Nosotros


Misión
Trabajamos por el bienestar de los salvadoreños a fin de apoyar en sus necesidades básicas espirituales, materiales y sociales con empatía, hermandad, solidaridad y amor.
Visión
Transformar la vida de los salvadoreños apoyando en suplir las necesidades básicas para restaurar y fortalecer nuestra sociedad y sus familias.
Nuestra Historia
Familias ayudando a familias
Esta frase define con precisión la esencia de QUIENES SOMOS. Iniciamos con esta misión en la primera década del año dos mil, motivados por las múltiples necesidades de personas y familias a quienes conocíamos y amábamos por nuestra cercanía y convivencia, al ser parte de la misma iglesia.
Las carestías eran diversas: vivienda, alimentación, trabajo, educación, soporte emocional, seguridad, entre muchas otras, y la urgencia por llevar alivio y apoyo a nuestro prójimo nos impulsó a suplir desde nuestros propios recursos y posibilidades esas necesidades, de esa manera inició nuestro llamado.
Como familia Mejía Sandoval asumimos el compromiso y la responsabilidad de ayudar a aquellas personas y familias que Dios pusiera en nuestro camino, extendiéndonos con amor y corazón compasivo para ayudarlos a atravesar sus dificultades de la manera que nos fuera posible: a veces con recursos financieros, medicamentos, vestimenta, vivienda o una palabra de consuelo en momentos de dolor y adversidad.
Hoy ese amor extendido que Dios puso en nuestros corazones en años pasados se transforma y expande como sólo el Padre Celestial puede hacerlo y nos brinda la oportunidad de AYUDAR, SERVIR Y AMAR a más personas a través de Mano Extendida.
Lo que inició siendo el apoyo de una sola familia, ahora se convierte en una fundación, “una gran familia” compuesta a su vez por más familias que comparten el propósito de apoyar y sumar esfuerzos en beneficio de otros.


Nuestra misión es servir y ser una mano extendida para nuestro prójimo en necesidad, porque en algún momento de nuestras vidas, también nosotros fuimos ayudados, cobijados y levantados por alguien más.
De gracia recibisteis, dad de gracia.
Mateo 10:8

TODOS PODEMOS AYUDAR. SÚMATE.
No hay ningún aporte pequeño, todo es valioso y bien recibido.
Te invitamos a convertirte en una mano extendida para nuestros hermanos DONANDO.
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón.